domingo, enero 22

Y.

0 comentarios
Es ella, la que amanece cantando y me sonríe si la miro.
Sinceramente no tengo ganas de escribirme los parrafos del día y deleitarlos con lo que viví esa noche. Solo quería recordarle a mi imaginación lo que la razón quiere olvidar.
Y por más palabras cruzadas, miradas encontradas, por más silencios llenos de vibra y abrazos calientes; todo es nada.
Tu eres nada, yo soy nada.
Estamos condenadas a seguir caminando por la misma trocha.


Condéname con tu voz.
Cántame de nuevo, pero al oido.

domingo, septiembre 12

0 comentarios
El tiempo me pasa por encima y la culpa jamás se inmuta

domingo, septiembre 5

ÚLTIMAHORA:

0 comentarios
AH SÍ, Y QUE SE ESTÁ ACABANDO EL MUNDO PORQUE CAYÓ UN METEORITO EN STDER.

Me devolví a pensarte

0 comentarios
Hoy las horas no han sido suficientes para sentir, me consumo sentada en un mundo jactancioso en donde el umbral de placer se me achica con el tiempo. No importa, estoy para ti; no puedo cambiarme, no puedo moldearme... me entrego tal cual indecisa a tus labios. Hoy por primera vez en casi dos meses, no miro hacia atrás. Hoy no pretendo arrepentirme por las cosas que no pasaron. Nos quedan momentos: viajes sin lunas, caricias sin miedos, todo y nada para dar.

-Cómo te encuentras? Responde en silencio mientras decido qué hacer. Empezaremos nuestra travesía, agarradas del mundo y descubriéndonos de a intermedio, pisando sin miedo aguantaremos frío, calor, hambre, amor... Y adivina? me está rascando la locura.

Lo pienso dos veces, me devuelvo a pensarte. ¿estoy realmente preparada para lo que viene? pues que venga sin mente!; la emoción hace vibrar las partículas de mi piel y ofuscada por sensaciones inocuas me trago los minutos añorando tu cuerpo. Que si me canso de mí, que si me sofoco por tí, que si mi mente revienta, que si me pierdo en la selva,... estoy dispuesta a correr cada uno de los riesgos que implica el crecer.

Me devolví a pensarte y de paso encontrar una solución difusa a mis contradicciones; bien mamá, tienes razón, la vida me ha enseñado a golpes (en realidad, palmaditas en la espalda) que no soy buena tomando decisiones, déjame entonces equivocarme con ganas... deja que mis sonrisas perduren por siempre, deja que mis huellas hablen por mí, que el sol queme mis preocupaciones banales. Suéltame para encontrarte, entiende que es de esta forma –y no de otra-.

Mi cuerpo exige cambio y no lo quiero posponer. (llámame caprichosa, mi mente me grita algo distinto) Y sí, me gustaría atreverme a involucrar la relevancia, a organizarme mejor, a clasificar mis pensamientos por orden de importancia... pero no lo haré, no quiero desvalorizar lo que en mi mente bien forjado está.

sábado, agosto 28

Alimnñ

0 comentarios
Estuve revisando tus fotos y casi me pongo a llorar.