“Es evidente que por medio de dicho periódico pueden circular varias noticias relativas a los intereses particulares de cada individuo, que de otro modo quizá no lograría adquirirlos sino con mucha dificultad, y fuera del tiempo en el que le podrían ser provechosas.
Este ha sido el motivo de dicho papel, cuyo autor no lleva a otra idea, que la de servir al Público con la cortedad de sus talentos, ciñendo todos sus discursos a las justas leyes de la moderación y urbanidad” (Papel periódico de la ciudad de Santafé de Bogotá, miércoles 9 de Febrero 1791)
Evidentemente es una introducción muy bella a lo que por primera vez en Bogotá se denotaría como periodismo, pero desde cuándo en nuestro país los “medios de comunicación” dicen la verdad absoluta sin recibir nada a cambio?, seremos condenados entonces? La información estuvo, está y estará tergiversada desde sus comienzos?
La divulgación no es más que eso... hacer que la gente se informe de una u otra forma de algún suceso importante, pero y qué si el suceso tiene otra cara detrás? Qué si por medio de unas letras impresas nos venden una ideología que no nos pertenece? El iluminismo por ejemplo, es una corriente que se adueñó de nuestra cotidianidad, que se fue calando poco a poco en los citadinos de esa época sin premeditación alguna.
Sentémonos a pensar, desde cuándo la modernidad ha sido “el tiempo ideal” para nuestra cultura?; si bien, lo único que nos trajo fue tecnología atrasada y colapsos en la sociedad como la masacre de las bananeras, nunca fue nuestro tiempo ideal, porque siempre hemos estado descontextualizados y apartados de un mundo que nos pertenece; porque somos un pueblo más de los países subdesarrollados. Pero y entonces, el papel de los medios en donde quedó?
Si lo único que hacemos desde la colonización es imitar modelos abstractos traídos de países lejanos, intentar copiar una cultura europea que no encaja con las calles de nuestras ciudades. Es cierto, somos una civilización mestiza, pero eso no es excusa para encontrar nuestra verdadera identidad.
Leer el periódico de 1791 provoca cólera.
cómo puede ser posible que después de doscientos años sigamos en las mismas, monopolizados por un gobierno que hace esfuerzos de liberalismo. Comiendo entero y evadiéndonos unos a otros.
Somos los mismos, solo que ahora vestimos diferente y somos muchos más, pero seguimos anhelando ideales utópicos, creyéndonos “españoles” y desvalorando a nuestros antepasados. Los medios de comunicación nunca han estado en pro de la sociedad, solo son una industria más con dinero de por medio que le sirve al gobierno como píldora calmante.
Cuándo se ha desatado una verdadera revolución?, en qué momento nos independizamos completamente?. Si ni podemos salir adelante porque somos un país tercermundista que ignora sus cualidades de exportación, si hasta los mismos estudiantes prefieren salir al extranjero a “rehacer” su vida. Si estamos agobiados por una cotidianidad de guerras, lágrimas y sufrimiento... y es aún más triste darse cuenta que hasta los medios nos recalcan que somos una manada de terroristas. Que el país se nos está cayendo a los pies y que no hacemos nada por contribuir al desarrollo.
Aún queda tiempo.
La guerra no se acaba con guerra, tenemos que descubrir quiénes somos realmente y luchar contra un diario vivir que nos quita la tranquilidad. Reaccionar y actuar por un país que SI NOS PERTENECE.
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