viernes, abril 24

Estamos condenados a repetir nuestra historia?

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Es evidente que por medio de dicho periódico pueden circular varias noticias relativas a los intereses particulares de cada individuo, que de otro modo quizá no lograría adquirirlos sino con mucha dificultad, y fuera del tiempo en el que le podrían ser provechosas.
Este ha sido el motivo de dicho papel, cuyo autor no lleva a otra idea, que la de servir al Público con la cortedad de sus talentos, ciñendo todos sus discursos a las justas leyes de la moderación y urbanidad
(Papel periódico de la ciudad de Santafé de Bogotá, miércoles 9 de Febrero 1791)


Evidentemente es una introducción muy bella a lo que por primera vez en Bogotá se denotaría como periodismo, pero desde cuándo en nuestro país los “medios de comunicación” dicen la verdad absoluta sin recibir nada a cambio?, seremos condenados entonces? La información estuvo, está y estará tergiversada desde sus comienzos?

La divulgación no es más que eso... hacer que la gente se informe de una u otra forma de algún suceso importante, pero y qué si el suceso tiene otra cara detrás? Qué si por medio de unas letras impresas nos venden una ideología que no nos pertenece? El iluminismo por ejemplo, es una corriente que se adueñó de nuestra cotidianidad, que se fue calando poco a poco en los citadinos de esa época sin premeditación alguna.


Sentémonos a pensar, desde cuándo la modernidad ha sido “el tiempo ideal” para nuestra cultura?; si bien, lo único que nos trajo fue tecnología atrasada y colapsos en la sociedad como la masacre de las bananeras, nunca fue nuestro tiempo ideal, porque siempre hemos estado descontextualizados y apartados de un mundo que nos pertenece; porque somos un pueblo más de los países subdesarrollados. Pero y entonces, el papel de los medios en donde quedó?
Si lo único que hacemos desde la colonización es imitar modelos abstractos traídos de países lejanos, intentar copiar una cultura europea que no encaja con las calles de nuestras ciudades. Es cierto, somos una civilización mestiza, pero eso no es excusa para encontrar nuestra verdadera identidad.

Leer el periódico de 1791 provoca cólera.
cómo puede ser posible que después de doscientos años sigamos en las mismas, monopolizados por un gobierno que hace esfuerzos de liberalismo. Comiendo entero y evadiéndonos unos a otros.

Somos los mismos, solo que ahora vestimos diferente y somos muchos más, pero seguimos anhelando ideales utópicos, creyéndonos “españoles” y desvalorando a nuestros antepasados. Los medios de comunicación nunca han estado en pro de la sociedad, solo son una industria más con dinero de por medio que le sirve al gobierno como píldora calmante.

Cuándo se ha desatado una verdadera revolución?, en qué momento nos independizamos completamente?. Si ni podemos salir adelante porque somos un país tercermundista que ignora sus cualidades de exportación, si hasta los mismos estudiantes prefieren salir al extranjero a “rehacer” su vida. Si estamos agobiados por una cotidianidad de guerras, lágrimas y sufrimiento... y es aún más triste darse cuenta que hasta los medios nos recalcan que somos una manada de terroristas. Que el país se nos está cayendo a los pies y que no hacemos nada por contribuir al desarrollo.


Aún queda tiempo.
La guerra no se acaba con guerra, tenemos que descubrir quiénes somos realmente y luchar contra un diario vivir que nos quita la tranquilidad. Reaccionar y actuar por un país que SI NOS PERTENECE.

miércoles, abril 15

¿Medios o enteros?*

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Tras la huella de la democracia mediática
Comunicación para/desde la política


José Luis Exeni R.



Biblioteca virtual clasco:: 2000
(Informe final del concurso: Democracia, derechos sociales y equidad; y Estado, política y conflictos sociales)

Temática: Comunicación & Política



Es cierto que estamos inmersos en un mundo de consumismo donde pasamos de ser una sociedad de masa a convertirnos en individuos “racionales” con capacidad de discernimiento, se supone entonces que podemos señalar a la globalización y el mercado que vienen siendo temas que nos agobian en nuestro diario vivir... y ¿dónde dejamos a los medios de comunicación?. Dejaron de ser estos, un titiritero que tergiversa nuestro pensamiento y nuestras formas de actuar en la cotidianidad?. Pues precisamente este es el tema de Jose Luis Exteni, que de forma metodológica y algo jocosa abarca desde el concepto de mass media la “mediocracia” (difinicion absurda de el poder de los medios) y la política de comunicación.

Será entonces la televisión, la radio y la prensa, el cuarto poder mundial?... responder esta cuestión a la ligera no traerá ningún beneficio; es tiempo de que no sentemos a pensar como grupo colectivo en los beneficios y los perjuicios que nos trae los medios de comunicación, o mejor aún, empezar a desentrañar la verdadera trascendencia de la “educación televisiva”, que si bien, no es más que entretenimiento...

En la investigación de Exeni se expresa claramente su idea central : "Gobierno de los medios”, en su versión extrema, no es sino otra forma de decir poder de los medios. Pero una cosa es sostener que hay una estrecha relación entre el poder político y los medios de comunicación, y otra muy distinta es asegurar que los medios ejercen, por sí mismos, un poder (o, en otra versión, un “contrapoder”)" y mientras va desarrollando su tesis central, se puede atribuirle una gracia a sus argumentos.
En estos se ve la prescencia clara de el pensamiento occidental de Adorno y Horkheimer (pensadores pioneros de la teoría crítica), o de Benjamin y de Ortega y Gasset. A su vez se remonta a relatar historias pasadas que dan evidencia del mal uso de la comunicación política; el termino usado por Thomas Macaulay, que hoy por hoy sigue vigente.



Critíca de forma sumisa a los periodistas que manipulan la información y la usan como herramienta de ambigüedad en el poder.
La información es entonces una clave para dominar al pueblo? o no será el pueblo el que por su ignorancia se deja dominar por la información?.

Es interesante como José Luis Exeni indaga desde un contexto histórico toda la evolución de la sociedad de masa y como con pequeños frases genera un debate en la mente del lector: Graffiti en Quito, ciudad de los graffitis, ciudad donde las paredes juegan y cantan:
¡Basta de medios! ¡Queremos enteros!
¿Se trata de una protesta contra la dosis mediática nuestra de cada día? Quién sabe. Quizás sea, más bien, una constatación de la importancia creciente de la comunicación mediatizada. Yo pregunto: ¿Nos estaremos dejando llevar por la comunicación política?, ¿Estamos tergiversando nuestros pensamientos, por influencia de los medios de comunicación?.

La sociedad se ha mediatizado tanto que en nuestro diario vivir ya le damos poca importancia a analizar las noticias... Somos el claro ejemplo de una sociedad ignorante, sin memoria, que recae y repite los mismo errores, que olvida y deja de lado lo que supuestamente debería marcar nuestros rumbos... Que ha pasado con Colombia? Que ha pasado con los oyentes de la F.M. y la W?; nos estamos dejando acallar y dominar por la opinión de Vicky Dávila, Julio Sánchez Cristo y Claudia Gurisati?. El periodismo ya no tiene ética, y el pueblo se convirtió como lo dice José Luis Exeni en un “eslabón perdido, marginado de la sociedad”

Claramente podemos ver la oposición que genera todo el texto de dicho autor, que con bases y fechas exactas, conceptos definidos y un léxico muy coloquial, hace llamativa toda su investigación. Nos resume en palabras que la comunicación política no es mas que un nuevo monopolio que no ejerce poder, sino que, en vez de ser objetivo y crítico lo manipula con el único fin del enriquecimiento económico.

Que, como solía decir Jefferson, es preferible “periódicos sin gobierno a gobierno sin periódicos”, ello no significa en absoluto que nos pongamos a diseñar –en la vigilia o en sueños– un espectral “gobierno de los periódicos” (o, peor, un “imperio de los sondeos”). No es posible, no vale la pena; por más que, como bien se sabe (y no es casualidad),
Superman sea periodista.*
Palabras de Exeni*



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