Ayer me levanté seco por dentro, me levanté y lo primero que hice al parpadear fue buscar desesperadamente su rostro; me levante con ansias de verle a los ojos, como si su aliento mezclado con su típico entrecejo fruncido al despertar fuera el antídoto más potente a mi desamor.
Lo que me pareció más absurdo de todo el rodaje caótico por el que pasamos fue tu despedida; debo aclararte mujer, que has dejado una marca imborrable en mi pecho y un eco monótono, abrumador y asfixiante retumbando cada dos por tres en mi cabeza.
Así que acá está, para vos, tu canción favorita.
Ten siempre presente que la sensación nauseabunda que me produce una gota de sangre pútrida sobre el cemento, es la misma que experimento cuando grito tu nombre mirándome al espejo.
jueves, abril 29
miércoles, abril 28
martes, abril 27
Luminosa:
Sigo siendo yo detrás del un circo repleto de ánimas sedientas de amor, un circo con máscaras blancas que impide ver las lágrimas incoloras rozando la piel, un escenario lleno de luces de sabores y olores de colores.
Estaba sentada sobre mis pensamientos; sigo siendo yo, dormida en una nube espesa de lluvia, cerrando los ojos a destiempo y congelándome sin razón.
-Por qué tienes esos ojos así de rojos?- me preguntó un pequeño duendesito que alimentaba mi moral inquieta, mi cabeza roznaba de razones incongruentes que dañaban con remordimientos mi encuentro ensordecedor con ella.
No tengo más remedio que acallarme por hoy.
Luego te veré, Luminosa.
Estaba sentada sobre mis pensamientos; sigo siendo yo, dormida en una nube espesa de lluvia, cerrando los ojos a destiempo y congelándome sin razón.
-Por qué tienes esos ojos así de rojos?- me preguntó un pequeño duendesito que alimentaba mi moral inquieta, mi cabeza roznaba de razones incongruentes que dañaban con remordimientos mi encuentro ensordecedor con ella.
No tengo más remedio que acallarme por hoy.
Luego te veré, Luminosa.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

