Muy pocas veces se fijan realmente en lo que soy, en lo que siento, más parece que se ven a si mismos.
Voy a engañarlos a todos, ya no voy a dejarlos que me miren más, no de esa forma, no señor. al principio era magnifico, me sentía inmenso, los dominaba como por arte de magia, si yo me paraba, entonces ellos también, podía hacer que se volvieran a mi sin razón, no les era posible pasar de largo.
Pero ahora estoy hastiado, mi luna pesa de tantas historias reflejadas y no contadas, amores perdidos y no narrados, venganzas cumplidas y acalladas. No más, voy a cambiar todo esto.
- Buenas Doña Leonor, ¿qué hace?
- Qué le parece, recogiendo los pedazos de mi pulcro espejo, algún sinvergüenza lo reventó anoche; claro que el borracho del celador dice que se descolgó el solito, flotó, imagínese!! Y según él, se rompió en todos estos pedacitos antes de caer al suelo. Deberían meter a ese guardia al manicomio, por Dios!…


No hay comentarios:
Publicar un comentario